¿Recuerdas esto?

En este artículo te mostraré cómo nuestros recuerdos pueden engañarnos, algo conocido como falso recuerdo. A menudo recordamos eventos de manera incompleta, olvidando detalles pequeños como el color de un sombrero. Además, nuestros recuerdos pueden ser influenciados por información nueva que recibimos después de la experiencia inicial. Esto puede resultar en la formación de nuevos recuerdos que pueden reemplazar por completo los originales.

El poder de los recuerdos falsos

Los recuerdos falsos pueden tener consecuencias significativas, como en el caso de los testigos presenciales de crímenes o accidentes. Un simple cambio en la manera en que se formulen las preguntas puede influir en los detalles que los testigos reportan. Por ejemplo, si les preguntan qué tan rápido iban los autos cuando se estrellaron en lugar de cuando chocaron, es más probable que informen velocidades más altas. Este efecto puede incluso llevar a que los testigos aseguren haber visto detalles que nunca ocurrieron, como vidrios rotos en un accidente donde no los había.

La formación y consolidación de recuerdos

Los recuerdos se forman inicialmente en el hipocampo del cerebro, donde se generan nuevas neuronas constantemente. Sin embargo, estas memorias están sujetas a cambios y pueden ser reemplazadas por nuevos detalles a medida que interactuamos con la información que recibimos. A medida que pensamos en un evento o nos equivocamos al recordarlo, fortalecemos estos nuevos recuerdos y los consideramos nuestra verdad personal.

La influencia de la información nueva

La introducción de información nueva entre el momento en que experimentamos algo y cuando intentamos recordarlo puede alterar por completo nuestras memorias. Estudios han demostrado que es posible implantar recuerdos falsos en sujetos de prueba, haciéndoles creer que experimentaron eventos de su infancia que nunca ocurrieron. Un sorprendente 25% de los sujetos informaron recordar un evento falso: haberse perdido en un centro comercial cuando eran niños.

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Conclusiones

Como puedes ver, nuestros recuerdos no son infalibles. Debemos ser conscientes de la influencia que la información nueva puede tener en nuestras memorias y ser cautelosos al confiar en los testimonios de testigos presenciales. La próxima vez que creas recordar algo con claridad, asegúrate de verificar la veracidad de tu recuerdo. Recuerda que la memoria puede ser engañosa y estar sujeta a influencias externas.

 

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