Solo el 12% de las personas pueden ver esto!

Observar una imagen durante cinco segundos y sin darse cuenta, los fotorreceptores en la parte posterior de tus ojos comenzarán a fatigarse. Tanto, que cuando esa imagen se vuelve blanca, verás los colores verdes como rojos y el rojo como verde. Todo esto sucede debido a procesos biológicos en tus ojos que te conectan con la vida de los insectos polinizadores. Esta capacidad de ver colores es increíble y combina la ciencia con la sensación.

Cómo percibimos los colores

Una de las razones por las que podemos ver colores es porque nuestros ojos han evolucionado durante millones de años para percibir longitudes de onda en el espectro electromagnético, aproximadamente entre 380 y 700 nanómetros.

Si nos enfocamos en las longitudes de onda de los colores, hay patrones específicos que nuestros ojos captan. La mayoría de las personas ven menos de 450 nanómetros como violeta, de 450 a 485 nanómetros como azul, de 500 a 550 nanómetros como verde, de 570 a 590 nanómetros como amarillo, de 590 a 625 nanómetros como dorado y a partir de 625 nanómetros, rojo.

En realidad, ningún objeto posee un color. Lo que sucede es que los objetos absorben ciertas longitudes de onda de luz y reflejan otras. Por ejemplo, un objeto de color verde absorbe todos los colores excepto el verde, que es el que se refleja hacia nuestros ojos y nuestro cerebro interpreta como color.

¿Cómo percibimos los colores?

El proceso de percepción del color ocurre en la parte posterior del ojo, en la retina, que está cubierta de células fotorreceptoras llamadas conos. Tenemos alrededor de seis millones de conos, que absorben la luz y la transmiten al córtex visual del cerebro para ser interpretada como color. Este proceso biológico ocurre constantemente mientras miramos la pantalla, el cielo o a otras personas. Es una conexión sorprendente.

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En la parte posterior del ojo, los conos se dividen en tres tipos: conos rojos, conos verdes y conos azules (RGB). Como tenemos estos tres tipos, somos visualmente tricromáticos y podemos percibir más de 10 millones de colores diferentes. Algunas personas, como el 12% de las mujeres, son tetracromáticas y pueden ver cien veces más colores que el resto de nosotros.

Colores complementarios

La combinación de los conos en nuestros ojos crea colores complementarios que percibimos como agradables. Un color complementario es aquel que, combinado con otro, produce luz blanca. Por ejemplo, el púrpura y el dorado son una combinación complementaria que nuestras células tricromáticas y las células de las abejas ven de manera similar. Las flores doradas y púrpuras crecen juntas para atraer las abejas y aumentar su polinización. Esta conexión energética de nuestros conos con los de las abejas nos permite disfrutar de la belleza de estas flores.

Diseñando con colores complementarios

Al diseñar una habitación, es útil tener en cuenta la rueda de colores complementarios para crear combinaciones agradables para nuestros ojos. Al enfocarnos en los colores complementarios en una habitación, estamos creando una experiencia visual satisfactoria para nuestros conos. Esto puede ser de gran ayuda al tomar decisiones sobre cómo diseñar tu habitación y aprovechar la fisiología de tu cerebro.

Diferencias de percepción entre hombres y mujeres

La capacidad de ver colores puede variar entre hombres y mujeres. Esto se debe a que los genes que codifican los conos rojos y verdes muestran una alta homología de secuencia en el cromosoma X. En general, las personas que se identifican como mujeres tienen cromosomas XX, mientras que las personas que se identifican como hombres tienen cromosomas XY. Los hombres tienen más probabilidades de tener dificultades para percibir el rojo y el verde, por lo que estadísticamente son más propensos a ser daltónicos.

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Además, se ha descubierto que el 12% de las mujeres son tetracromáticas, lo cual significa que tienen un cono adicional y pueden ver cien veces más colores que el resto de nosotros. Toda esta investigación sobre la percepción del color me fascinó, especialmente después de pasar tiempo en la naturaleza y ver todos esos hermosos colores que eran tan cautivadores para mis ojos y mi cerebro.

La belleza es algo subjetivo, pero al observar las combinaciones de colores complementarios, podemos comprender mejor la física de la luz, nuestros ojos y nuestro cerebro, y utilizar este conocimiento para mejorar nuestras vidas.

 

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